El magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena acordó aplicar la ley de amnistía al expresidente catalán Carles Puigdemont y a los exconsellers Antoni Comín y Lluís Puig, en un auto que confirma el levantamiento de las órdenes de detención y deja la causa del procés a un paso de su cierre definitivo, pendiente solo de que la Sala Penal ejecute lo ordenado por el Tribunal Constitucional.
Llarena subrayó que la doctrina del Constitucional «debe aplicarse» y que su discrepancia con ella no puede condicionar ni retrasar el cumplimiento. Puigdemont, que reside en Bélgica desde 2017 y ya vio cómo la orden de captura quedaba sin efecto el pasado 6 de octubre, ha dicho que esperará al archivo definitivo de la causa antes de regresar a España.
En paralelo, el Tribunal Constitucional inicia este martes un pleno en el que prevé amparar también al exconseller Jordi Turull frente a la negativa inicial del Supremo a amnistiar el delito de malversación.
Fuentes: EFE y El País.
