PARÍS.— Francia vive este sábado una de las mayores jornadas de movilización social de los últimos años, con estudiantes, sindicatos, agricultores y los chalecos amarillos unidos en las calles contra el encarecimiento de la vida, la inflación y los recortes presupuestarios.
La convocatoria, nacida en las redes sociales y resumida en el lema «Amarillos y Jóvenes», reúne unas 500 acciones y más de 90 manifestaciones en todo el país, con estimaciones de hasta 170,000 participantes y decenas de miles en París, donde la marcha principal parte de la plaza de la República.
Los estudiantes aportan sus propias demandas: menos masificación en las aulas, más docentes y la revisión de Parcoursup, el sistema de acceso a la universidad. Los sindicatos, con la Confederación General del Trabajo (CGT) entre ellos, respaldan una protesta que también reclama mejores salarios y pensiones y la defensa de los servicios públicos.
La jornada llega en plena negociación de los Presupuestos y con el Gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu bajo presión, a meses de las elecciones presidenciales de 2027. El presidente Emmanuel Macron llamó a la calma la noche del viernes, mientras las autoridades desplegaban un amplio dispositivo de seguridad y se registraban detenciones en la capital durante la mañana.
Fuentes: Cadena SER; El País; El Demócrata; Cubadebate.